Está situado sobre el caño de Sancti Petri, a la entrada de San Fernando, y recibe su nombre de la familia que sufragó su reconstrucción.
Es una construcción romana que se levantó sobre los cimientos un acueducto que traía el agua desde Jerez a Cádiz. Reinando Felipe II, se construyeron dos fuertes en el puente, uno a cada orilla.
A principios del XIX el Puente de Zuazo jugó un papel importante en el asalto francés, impidiendo la entrada de este ejército y manteniendo la defensa durante dos años y medio. En el puente se concentraron las baterías más numerosas. En 1812 hubo que destruir la parte central del puente para impedir el paso a los franceses que terminaron retirándose ante la imposibilidad de cruzar el caño, lo que demuestra la importancia estratégica de la Isla de León.