Guardia Salinera Isleña






      
             
CARTA SOBRE EL INICIO DE LA ALIANZA HISPANO BRITÁNICA CONTRA FRANCIA


GUARDIA SALINERA ISLEÑA

Contribución británica a la defensa española contra Francia:

Foreign Office, 11 junio 1808.

El Sr. Canning, con toda humildad, somete a la Real aprobación de Su Majestad el borrador de una nota elaborado tras realizar una amplia consulta a los servidores confidenciales de Su Majestad, en respuesta a la carta dirigida a Su Majestad por la Junta General del Principado de Asturias.

El Sr. Canning somete humildemente a la consideración de Su Majestad la opinión de los servidores confidenciales de Su Majestad según la cual, aunque habría sido altamente deseable haber recibido algo más de información procedente de Cádiz o Gibraltar antes de que se enviase la respuesta a los diputados de Asturias, el peligro de un retraso en un momento tan crítico debía ser evitado por encima de todo.

También debe indicar a Su Majestad, como consideración que más influyó en la opinión de los servidores de Su Majestad, una circunstancia que el Sr. Canning no conocía en el momento de enviar el primer escrito a Su Majestad acerca de este asunto: que la asamblea de la Junta de Asturias es una asamblea regular y legítima, reunida según la constitución establecida de ese Principado, y no una asamblea autoconstituida de repente por las exigencias del momento. La Junta se encontraba de hecho reunida despachando asuntos habituales en el momento en que el informe acerca de los acontecimientos de Bayona y de la usurpación de la Corona española por Bonaparte les llevó a tomar la determinación en cuyo cumplimiento han pasado a depender de la protección de Su Majestad.

Pero el visto bueno del monarca tampoco era suficiente. En última instancia, la asignación de fondos para el pago de subvenciones dependía del Parlamento.

Allí los ministros se veían obligados a defender sus peticiones en el transcurso de largas sesiones, que a veces se hacían interminables.

La oposición rechazaba sistemáticamente toda propuesta de financiación a favor de un aliado importante porque estaba en contra de la guerra.

Durante los últimos años, el alcance de las ayudas había sido tal que la concesión de cada una de ellas suponía una ardua tarea para sus promotores.

Sin embargo, la postura del gobierno a lo largo de todo el proceso bélico fue tan contundente que el Parlamento siempre acababa por aprobar las correspondientes propuestas.

Vencidas las reticencias iniciales del rey del modo que queda visto, así como superado el correspondiente trámite parlamentario, la primera partida de auxilios británicos a la España sublevada llega al puerto de Gijón (Asturias) el 2 de julio de 1808, a bordo de dos cargueros escoltados por una fragata.

Se trata una remesa de seiscientas toneladas de armamento y material de guerra cuyo envío había encomendado Canning, desde el Foreign Office, a Castlereagh, en el War Office, el día 16 del anterior mes de junio. Pueden verse los detalles en el siguiente documento.

Foreign Office, 16 junio 1808.

Milord: Dado que los enviados de la asamblea de Asturias han solicitado al gobierno de Su Majestad un suministro de armas y municiones con el fin de enfrentarse a los ejércitos franceses, debo solicitar a Su Excelencia se complazca en cumplir el deseo de Su Majestad ordenando que las armas y municiones mencionadas más abajo puedan ser preparadas y embarcadas con destino a Asturias con la menor dilación posible.

Tengo el honor de ser, milord El más humilde y obediente servidor de Su Excelencia.

[Firmado:] GEORGE CANNING

Memoranda

Cartuchos de bala para fusil francés (1.103.000)
Cartuchos para escopetas (757.252)
Papel para pólvora, e hilo para fabricar hasta 6.000.000 de cartuchos (incluyendo los cartuchos franceses y los de las escopetas) y la parte proporcional de plomo)
Piedras para fusiles (1.000.000)
Cañones de tres libras con cureñas de montaña (12)
Obuses ídem (12)
Cargas para cañones (400)
Cargas para obuses (200)
Cañones ligeros de bronce sin cureñas pero con igual cantidad de munición a la indicada para los cañones de tres libras (10)
Espadas del nuevo modelo con cintos, siempre que se puedan suministrar.